Monográfico cómics (1) : Watchmen

12 07 2009

NOTA IMPORTANTE: La primera parte esta libre de spoilers.

Historia

Watchmen es un cómic guionizado por el mundialmente conocido Alan Moore( V de Vendetta, From Hell) y dibujado por Dave Gibbons (Linterna Verde, Broken Sword), publicado por primera vez por DC entre 1986 y 1987, en una edición limitada de 12 números. En años posteriores, fue reeditada en un único volumen que hacía mas fácil la popularización de la nóvela gráfica como formato. La obra ha sido reeditada multiples veces y traducida a muchos idiomas.

Watchmen se convirtió en 1988 en la primera novela gráfica en conseguir un Premio Hugo, galardón otorgado a escritores de los géneros de ciencia ficción y fantasía. Además, es la única obra de su género que aparece en la lista elaborada en el año 2005 por la revista Time de las mejores 100 novelas de 1923 hasta el presente, que incluye una selección de cien novelas en lengua inglesa publicadas desde el año 1923.

La novela se sitúa en el marco temporal de la Guerra Fría, en un momento de clímax entre la URSS y EEUU, en el año ’85. En un marco tan poco usual como este, se nos habla de unos superhéroes, de su antes y de su despues. Lo más novedoso es que  presenta a los superhéroes como gente corriente que debe enfrentarse a sus propios conflictos éticos y a sus problemas personales, que lucha contra sus trastornos y fracasos y que, con la notable excepción del Doctor Manhattan, carecen por completo de superpoderes.

La deconstrucción que la obra realiza del superhéroe tópico, combinado con el innovador uso de técnicas cinemáticas, de abundante simbolismo y de la metaficción, han ejercido una importante influencia sobre cómics y películas posteriores.

La simbología del cómic, todo un emblema.


Nacimiento e influencias

Alan Moore, que deseaba superar la percepción habitual del cómic como género destinado al consumo juvenil, creó Watchmen como un intento de realizar «una Moby Dick de superhéroes; algo que tuviese esa clase de peso, esa clase de intensidad». Moore citó a William S. Burroughs como una de sus «principales influencias» durante la gestación de la obra. El autor comentó que admiraba el uso que Burroughs hacía de «símbolos repetidos que acabarían repletos de significado» en la única tira que realizó, publicada en la revista británica Cyclops.

Moore y Gibbons concibieron una historia que llevaría a «superhéroes convencionales y pasados de moda a un ámbito completamente nuevo». Moore buscó inspiración en un principio en la difunta serie de superhéroes de MLJ Comics. Pensaba que presentar la muerte de uno de esos superhéroes poco convincentes de los sesenta o setenta era un buen punto de partida para un cómic que quisiese mostrar una imagen poco habitual de estos personajes.

Una de las imágenes mas representativas del cómic

Dick Giordano, que había trabajado para Charlton Comics, sugirió usar un reparto formado por viejos personajes de Charlton, que habían sido recientemente adquiridos por DC Comics. No obstante, los héroes de Charlton estaban siendo paulatinamente integrados en el Universo DC. Como Moore y Gibbons deseaban trabajar en un guión serio, en el cual algunos de los protagonistas morirían, usar los héroes de Charlton no era factible. Giordano sugirió entonces que los dos autores comenzasen desde cero, creando a sus propios personajes. Así, aunque varios de los héroes de Watchmen están ligeramente basados en los de Charlton (el Dr. Manhattan estuvo inspirado por el Capitán Átomo, Rorschach se basó en La Pregunta y Búho Nocturno se basó ligeramente en Blue Beetle), Moore decidió crear personajes que sólo recordasen en última instancia a sus homólogos.

El plantel de personajes de Watchmen

Originalmente Moore y Gibbons tenían únicamente material para seis entregas, por lo que optaron por «intercalar entre los números dedicados a dirigir la trama otros que realizasen un retrato biográfico de alguno de los protagonistas principales». Durante este proceso, Gibbons tenía una gran autonomía para desarrollar la apariencia visual de Watchmen. Introdujo detalles en la obra en los que Moore no reparó hasta más adelante pues, en opinión de este último, Watchmen estaba escrito para ser comprendido sólo después de varias lecturas.

Título

El título del cómic está tomado de la frase quis custodiet ipsos custodes? (que a menudo se traduce por «¿quién vigila a los vigilantes?»; en inglés: «who watches the watchmen?»), perteneciente a la Sátira VI del poeta Décimo Junio Juvenal (siglo I -siglo II). La composición trata acerca de las mujeres. En su contexto original, la cita alude a la dificultad de forzar a la mujer a tener un comportamiento moral adecuado debido a la corruptibilidad de los hombres que la custodien:

audio quid ueteres olim moneatis amici,
«pone seram, cohibe».
sed quis custodiet ipsos custodes?

Juvenal, Sátiras, VI 346-348
Oigo lo que me aconsejáis desde hace tiempo mis viejos amigos:
«Echa el cerrojo y mantenla encerrada».
Pero ¿quién vigilará a los propios vigilantes?

Juvenal muestra en sus sátiras los vicios de la sociedad de la Antigua Roma. Por su parte, en Watchmen los autores se centran en exponer las debilidades de los superhéroes enmascarados, lo que contrasta con el enfoque tradicional de la mayoría de los cómics en sus poderes y en su fortaleza. En este sentido, Moore intenta adoptar un punto de vista más «valiente» que el que se suele encontrar en el género.

Una imágen que representa la

humanidad de estos atípicos superhéroes.

El graffiti «¿quién vigila a los vigilantes?» aparece varias veces en la historia escrito en las paredes de la ciudad de Nueva York (aunque la frase completa nunca se ve, sino que está siempre parcialmente oculta, cortada por el borde de la viñeta o inacabada). Estas pintadas se producen debido a la existencia de una ley, el «Acta de Keene», que prohíbe las actividades de los héroes enmascarados. Dicha ley surgió impulsada por las protestas de los ciudadanos y una huelga de policías. Por tanto, el graffiti es una muestra del cambio que se ha producido en la opinión pública ante este asunto. En una de las escenas del cómic, tras un enfrentamiento con manifestantes opuestos a los enmascarados, el segundo Búho Nocturno le pregunta al Comediante: «¿de quién los estamos protegiendo?», a lo que este último contesta: «de ellos mismos».

Estructura

Esta novela gráfica está dividida en doce capítulos. Cada uno de ellos constituyó una entrega de la serie limitada elegida para editar por primera vez la obra. Los primeros números comenzaron a publicarse en el año 1986. Cada capítulo arranca con un primer plano de algún detalle de la primera viñeta, que sirve de portada en la edición original. También hay un epígrafe al comienzo de cada número, que aparece abreviado y se emplea como título del capítulo. La cita se reproduce íntegra al final del número, mencionando al autor de la misma: cumple entonces la función de resumir los hechos que acaban de tener lugar.

Watchmen contiene una serie de documentos ficticios acerca de la biografía de los protagonistas que se presentan como apéndices al final de cada capítulo, con la excepción del último. Escritos como el retrospectivo “Bajo la máscara” (en inglés: Under the Hood), dedicado al primer Búho Nocturno, ayudan al lector a situar cronológicamente diversos hechos a los que aluden los personajes y a comprender los cambios que se produjeron en la percepción de los enmascarados por parte de la opinión pública a lo largo de las décadas. En ocasiones, estos documentos revelan detalles personales de la vida privada de los personajes, como los informes de arresto y evaluación psiquiátrica de Rorschach. También se incluyen informes militares y artículos de prensa y revistas.

Caja de la edición fílmica de “Bajo la máscara”

Al leer Watchmen, el lector se encuentra mayoritariamente con un punto de vista objetivo: se le permite conocer las acciones, diálogos, expresiones faciales y lenguaje corporal de los personajes. Sin embargo, a diferencia de lo que sucedía en la mayoría de cómics del momento, Moore no empleó bocadillos para mostrar los pensamientos de los protagonistas. No obstante, en muchos capítulos se incluyen largas secciones que muestran los recuerdos de los personajes o se incluyen entradas de diarios, lo que, junto a los documentos de los apéndices, ayuda a aclarar los pensamientos y sentimientos de los protagonistas a lo largo de la novela. Esta opción es una muestra del enfoque cinemático con el que se presenta la acción en Watchmen.

La primera persona narrativa se utiliza en la novela, aunque de modo menos frecuente. Así, se usan flashbacks para ayudar al lector a entender los hechos que suceden en la narración, pero también para comparar las diferencias existentes entre la historia alternativa de Watchmen y la real. Por ejemplo, los recuerdos del Dr. Manhattan acerca de la Guerra de Vietnam recalcan cómo la existencia de este personaje y la del Comediante contribuyó a alterar la historia del mundo.

La mencionada situación( Montaje realizado con una escena del film)

En Watchmen es frecuente que se desarrollen de modo paralelo dos secuencias de hechos diferentes con alguna relación. Por ejemplo, el momento que vive un personaje y lo que está recordando o el cómic que lee un personaje y lo que sucede a su alrededor. Las viñetas de una de las secuencias se intercalan entre las de la otra y, con frecuencia, los diálogos o comentarios que pertenecen a una de ellas aparecen en la segunda. En estos casos, el texto toma pleno sentido en ambas secuencias, aunque su significado difiere en cada una.

Argumento

La historia está ambientada en una realidad alternativa, en una época con muchas similitudes con la Guerra Fría de los años ochenta. La principal diferencia es que se desarrolla en un mundo donde viven varios superhéroes. Su existencia ha alterado el desarrollo de diferentes acontecimientos históricos reales, como la Guerra de Vietnam o la presidencia de Richard Nixon en los Estados Unidos. A pesar de que se suele aludir al reparto de Watchmen usando el calificativo de superhéroes, prácticamente todos ellos son personas corrientes sin más poderes que los que les proporciona el entrenamiento o los inventos que desarrollan ellos mismos. El único personaje con capacidades sobrehumanas es el Dr. Manhattan. En el cómic, los protagonistas se refieren a ellos mismos con calificativos como «aventureros enmascarados».

El Comediante en Vietnam

Como se ha comentado anteriormente, el reparto de la novela se basó en un principio en los viejos personajes de MLJ Comics y, con posterioridad, en los de Charlton Comics. El Comediante (Edward Blake) está basado en Peacemaker, el Dr. Manhattan (Jon Osterman) partía del personaje del Capitán Átomo, mientras que los dos Búhos Nocturnos (Hollis Mason y Dan Dreiberg) estaban basados en los dos primeros Blue Beetle. Peter Cannon sirvió de inspiración para Ozymandias (Adrian Veidt), mientras que la Pregunta y Mr. A lo fueron para Rorschach (Walter Kovacs). Finalmente, los dos Espectros de Seda (Sally Jupiter y Laurie Juspeczyk) sólo tienen en común con Nightshade la condición de ser mujeres. Moore ha afirmado que los dos Espectros están más relacionados con diferentes aspectos de Canario Negro y de Phantom Lady.

No entra en mis planes hablar sobre el argumento de la obra, para evitar spoilers y que todo el mundo pueda leer este monográfico.

Temas

Watchmen se caracteriza por el realismo con el que aborda el mundo de los superhéroes. Los temas que se tratan en la obra destacan ante el lector la condición humana de los protagonistas. Uno de ellos es el de la percepción social de la autoridad. El tratamiento que la novela realiza de esta temática se puede resumir en la frase «¿quién vigila a los vigilantes?». Desde el punto de vista weberiano, el ejercicio de la autoridad es raramente aprobado moralmente por aquellas personas que no la poseen; la autoridad institucionalizada simplemente se tolera debido a su poder social. Los aventureros de Watchmen, antes de la aprobación de la ley de Keene, son los representantes de la institución de los superhéroes. En un principio, su autoridad es respetada, aunque finalmente es puesta en duda y surgen peticiones de responsabilidad. Este cuestionamiento de la autoridad se inspira en la oposición a la Guerra de Vietnam y en el movimiento por los derechos civiles, tratados en Watchmen.

Estas ideas también aparecen en la «antiveneración» con la que, en palabras de Gregory J. Golda, se presenta a los superhéroes en la novela (como personas «irritadas e ineptas, chapadas a la antigua»). Según Golda, la antiveneración «atribuye al lector la responsabilidad directa de las normas sociales destructivas al atacar los principios más queridos por la sociedad. Esta falta de respeto por el pasado es el quid de Watchmen».

Aqui se puede ver tanto la publicidad

electoral de Nixon como la pintada

representativa del cómic.

El fin de la civilización y las teorías conspirativas están presentes en el argumento de la serie. La amenaza de una guerra nuclear que lleve a la humanidad a su fin se palpa durante toda la novela. De acuerdo con la interpretación que ofrece el director de cine Darren Aronofsky, «toda la motivación de Ozymandias consiste en impedir el fin del mundo». Por otro lado, el argumento está dirigido por una trama conspirativa principal. Rorschach está obsesionado con este tipo de teorías, con las que parece haberse familiarizado a través del New Frontiersman. Aronofsky sostiene que el tratamiento que Watchmen hizo de este tema fue pionero, aunque desde entonces «se ha convertido en muy popular debido a JFK y a The X-Files, ha entrado a formar parte de la cultura popular, por lo que el pensamiento de Rorschach ya no resulta tan excéntrico».

La megalomanía se aborda en la novela, pero no por medio de los villanos convencionales. En su lugar, Ozimandias se presenta como un idealista que busca en el pasado inspiración a fin de utilizar mejor su intelecto para ayudar a la humanidad. Veidt idolatra a Alejandro Magno y a Ramsés II, cuyo nombre en griego adopta para su identidad secreta. Otro personaje de DC, el Hombre Halcón también creía ser la reencarnación de un príncipe egipcio.

Un último tema del que se ocupa la novela es el de la moral, particularmente el debate entre absolutismo, consecuencialismo y relativismo moral. Cada uno de los aventureros parece adoptar una postura diferente ante este conflicto. Rorschach es un seguidor radical de la doctrina absolutista: cree que todos los criminales deben ser castigados por sus delitos y no vacila en recurrir a métodos extremos para lograrlo (por ejemplo, asesina a un violador múltiple). También niega toda influencia a la cultura o al contexto en sus actos. Muestra de ello es el mantra que pronuncia varias veces a lo largo del libro: «Ni siquiera delante del Armagedón. Nunca me rendiré». Veidt expresa lo siguiente sobre Rorschach : «Creo que es un hombre de gran integridad, pero ve el mundo en blanco y negro, en términos maniqueos».

El Comediante adopta posturas opuestas a las de Rorschach. El código moral de este personaje recibe diferentes calificativos a lo largo de la novela. El Dr. Manhattan lo describe como «deliberadamente amoral» y en algunos momentos el personaje parece prácticamente nihilista. En la primera reunión de los Justicieros, el propio Comediante se retrata cuando explica que tratar de combatir al crimen organizado no tiene sentido ya que «dentro de treinta años las nucleares van a volar como insectos».

Fotograma de la película en el que se

ve la situación antes comentada

Ilustraciones

El ilustrador en lápiz y tinta Dave Gibbons y el colorista John Higgins fueron los encargados de dar vida a los diferentes personajes de Watchmen. Para ello emplearon una serie de técnicas innovadoras, hicieron uso de un estilo que contenía elementos del cómic estadounidense de los años 40 y 50 y le transmitieron dosis de realismo a la obra. Gibbons, que había trabajado con Moore con anterioridad (por ejemplo, en un notable número de Superman: Para el hombre que lo tiene todo), evitó recurrir a la convenciones del género y desarrolló un estilo inspirado en los storyboards para plasmar el guión escrito por Moore. Prácticamente todas las viñetas contienen detalles significativos o símbolos, como triángulos y pirámides, relacionados con la trama. Gregory J. Golda describe el trabajo de ilustración como «un homenaje a los estilos de las épocas de oro y plata de los cómics de superhéroes». También señala que «hay símbolos incluidos en esta obra que necesitan de todo un libro para ser dilucidados». Gibbons usó otras técnicas cinemáticas, como ocultar a los personajes principales tras objetos u otras personas, o incluso dejarlos fuera de la viñeta, concentrándose en otros elementos del entorno, a fin de evitar la atención extrema sobre los personajes principales que suele producirse en la mayoría de los cómics. Además, apenas usó trazos para indicar el movimiento, otra técnica corriente en la industria del cómic. En Watchmen, tan sólo aparecen líneas de movimiento acompañando a las pequeñas acciones, pero no están presentes en las escenas de lucha. En su lugar, Gibbons recurre a la «postura y a la sangre» para dotar de acción a los personajes, lo que «contribuye a la sensación de realismo […] y constituye otra forma de distanciar a Watchmen de los cómics convencionales». Tampoco se incluyen los sonidos onomatopéyicos habituales.

Dave Gibbons, dibujante de Watchmen

Gibbons afirmó que la apariencia de los personajes fue obra suya, tomando como punto de partida las notas elaboradas por Moore. Por su parte, Moore atribuyó a Gibbons la creación de muchos de los iconos que aparecen en la obra, como el «smiley» que lleva el Comediante en su uniforme. Respecto a Rorschach, Gibbons sostuvo que es el sutil lenguaje corporal del personaje y no su máscara inspirada en el test de Rorschach el que indica el estado de ánimo del personaje. Además, el color empleado por John Higgins se apoyó principalmente en los colores primarios en lugar de usar una gama más amplia, de nuevo en un intento de imitar el estilo de los cómics clásicos.

Gibbons, que no fue educado en ninguna institución artística, menciona entre sus fuentes de inspiración a Norman Rockwell y a Jack Kirby. Su trabajo también muestra influencias de otros predecesores, como Will Eisner y Wally Wood (ambos mencionados por Gibbons), pero sin dejar de ser por ello menos original. Se le considera el precursor de artistas realistas del cómic más recientes como Alex Ross.

AVISO: POSIBLES SPOILERS
Alusiones a iconos, arte e historia

El «smiley» manchado de sangre es una imágen que se presenta con recurrencia a lo largo de la historia, tanto en su forma original (como una insignia que lleva el Comediante, como la cara del comediante después de que una mujer vietnamita le realice un corte o en una camiseta manchada de kétchup) como sugerida (aparece en el cráter Galle de Marte, donde se derrumba el vehículo del Dr. Manhattan. También se presenta en el enchufe eléctrico manchado de sangre del cargador de vehículos situado al lado del quiosco y en la pantalla del radar de una base militar a la que acude Nixon. Además, el tiburón de Relatos del navío negro es herido en un ojo, justo donde el «smiley» tiene la mancha de sangre). En el ficticio intento de asesinato de Adrian Veidt tambien se ve en la rosa amarilla en su chaqueta.

En las portadas de las entregas originales aparecía un reloj que se adelantaba un minuto por número hasta las doce en punto (medianoche). Esta es una referencia al Reloj del Apocalipsis, que aparece en la publicación The Bulletin of Atomic Scientists de la Universidad de Chicago y que es un símbolo creado para alertar a la sociedad de los peligros de las armas nucleares. En una de las viñetas, se puede ver un periódico encima de la mesa del despacho de Adrian Veidt en el que se señala que este reloj se ha colocado a cinco minutos de la medianoche.

A lo largo del capítulo “Aterradora simetría” hay algunas alusiones a la simetría, como cuando se ve un póster del álbum Aoxomoxoa, cuyo nombre es un palíndromo, del grupo Grateful Dead. Es más, dado el interés de Moore en la estructura narrativa, en la magia y en la historia del Reino Unido, es posible que este capítulo sea un homenaje al libro Fearful Symmetry: A study of William Blake, escrito en 1947 por Northrop Frye, un brillante teórico y crítico literario. En el libro, Frye revela el sistema oculto en el que se basan las obras de William Blake, bajo la influencia del poema de John Milton El paraíso perdido y de la Biblia. Aunque la obra de Blake fue despreciada debido a que se consideraba que dicho autor estaba loco, el trabajo de Frye consiguió revalorizarla. El epígrafe que figura al final del capítulo es un fragmento del poema de Blake “El tigre”:

“Tigre tigre, de ardiente brillo,

en los bosques de la noche:

¿qué mano inmortal o qué ojo,

pudo idear tu aterradora simetría?”

En la historia se encuentran muchas referencias a relojes. Por ejemplo, Jon Osterman fue educado en un principio para ser relojero, el oficio de su padre (en la cita de Albert Einstein que acompaña al capítulo IV, este físico confiesa ante los peligros de la energía atómica que «de haberlo sabido, me habría hecho relojero»). Además, el accidente que provoca la transformación de Jon Osterman en el Dr. Manhattan se produce porque Janey Slater se olvida su reloj. También aparecen muchos relojes marcando las 11:25 justo en el momento en el que se teletransporta al «alienígena». Por otra parte, la técnica de teletransporte usada por Veidt emplea taquiones, unas partículas hipotéticas muy socorridas por los autores de ciencia-ficción. Los taquiones se desplazarían a velocidades superlumínicas y tendrían un «tiempo propio» imaginario. En la obra se encuentran varios relojes señalando las 11:55, en referencia a la hora del Reloj del Apocalipsis. El «smiley» también recuerda a un reloj; la alargada mancha de sangre sería el minutero y estaría indicando los 55 minutos.

En el cómic, Adrian Veidt menciona el hecho de que Richard Nixon estaba el Dallas el día que el presidente John Fitzgerald Kennedy fue asesinado. Esto sucedió en realidad. Además, se sugiere que los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein fueron asesinados, lo que evitó que en la historia de la novela se produjese el escándalo del Watergate.

Kitty Genovese, cuya historia relata Rorschach, fue una persona real que murió apuñalada sin que los numerosos testigos del crimen hiciesen nada para evitarlo. El comportamiento de los vecinos de Genovese ante su violación y asesinato inspiró los estudios psicológicos sobre lo que vendría a conocerse como el efecto espectador. Precisamente, en otro trabajo de Moore, V de Vendetta, se menciona el experimento de Milgram sobre obediencia a la autoridad, otro conocido estudio sobre psicología social.

Existen otras referencias culturales en la obra. Por ejemplo, entre los objetos que se ven en el suelo de la casa de Hollis Mason después de la irrupción de la turba, se encuentra un ejemplar de la novela Gladiator, de Philip Wylie, considerada como una fuente de inspiración en la creación de Superman. También hay varios anuncios e incluso comentarios respecto de la película de 1951 The Day the Earth Stood Still. Finalmente, Nova Express, la revista de Veidt que acusa al Dr. Manhattan de provocar cáncer, es el título de una novela de William Burroughs.

AVISO: AQUÍ TERMINAN LOS SPOILERS

Crítica

Watchmen se publicó originalmente como una serie limitada durante los años 1986 y 1987. Su éxito comercial ayudó a que DC tuviera durante un breve periodo de tiempo más ventas que la editorial Marvel Comics. La obra fue galardonada con varios premios correspondientes a diversas categorías y géneros, incluyendo: el Premio Kirby en las categorías de «mejor serie limitada», «mejor serie nueva», «mejor escritor» y «mejor escritor/artista»; el Premio Harvey al «mejor escritor», «mejor dibujante», «mejor serie continuada o limitada», «mejor número dentro de una serie», «mejor novela gráfica», «mejor colorista» y «el Premio Harvey a la excelencia en la producción»; el Premio Eisner en las categorías de «mejor serie limitada», «mejor novela gráfica», «mejor escritor» y «mejor autor completo»; un Premio Hugo en la categoría de «otras formas».

Watchmen recibió elogios de los miembros de la industria del cómic, así como de la crítica, por su retrato vanguardista de los superhéroes tradicionales. Se ganó la fama de ser una novela que permitió al cómic ser reconocido como un arte por propio derecho, en lugar de como un género menor o alternativo. La revista Time, que afirmó que Watchmen era, por consenso, lo mejor de la nueva generación de cómics del momento, alabó la serie como «un hito con mayúsculas de la imaginación, que combina ciencia-ficción, sátira política, guiños al pasado de los cómics y atrevidas reformulaciones de los formatos gráficos actuales en una historia de misterio y distopía». Don Markstein, de Toonopedia, escribió que «lo que El halcón maltés hizo por la novela policíaca y Raíces profundas hizo por el western, Watchmen lo hizo por los superhéroes. Trascendió sus orígenes en lo que con anterioridad se consideraba una forma menor de ficción».

Watchmen también fue alabado por artistas que trabajaban en otras editoriales. Así, Stan Lee declaró que era su «cómic favorito de todos los tiempos no publicado por Marvel». Una crítica realizada por Revolution SF sigue la misma línea afirmando que la serie es «uno de los relatos más importantes en la historia de los cómics …». En el año 2005, Time colocó a Watchmen en su lista de las 100 mejores novelas inglesas publicadas a partir del año 1923, afirmando que estaba «contada con despiadado realismo psicológico, en una fuga de tramas que se entremezclan y con magníficas viñetas ricas en movimiento con temas que se reiteran … una palpitante lectura que quita el aliento y que marca un hito en la evolución de un arte joven». Watchmen fue la única novela gráfica incluida en la lista.

La serie también fue blanco de algunas críticas. Tom Shone cuestionó la complejidad de Watchmen, así como la participación de Gibbons en ella, criticando tanto la influencia ejercida por la obra como a Moore en general, preguntándose si relamente el «género de los cómics tenía que crecer». El propio Moore reconoce que el argumento recuerda mucho a un episodio de Más allá del límite titulado los arquitectos del miedo. Según él, cuando estaba elaborando la décima entrega, se encontró con una guía de programas de televisión de culto que destacaba dicho episodio y se sorprendió al comprobar las semejanzas con el final que ya había planeado. En el último número de Watchmen se incluye una alusión a dicho episodio: una televisión lo promociona. Moore también acepta su responsabilidad por la proliferación de historias sombrías protagonizadas por personajes clásicos del cómic que se produjo tras la publicación de la serie. En su crítica con motivo de la reedición de la obra, Dave Itzkoff, de The New York Times, afirma que seguramente Moore nunca persiguió ese propósito, sino que «es un terreno que en gran medida ha cedido a escritores y artistas que comparten su fascinación por la brutalidad, pero no su interés por sus consecuencias, su impaciencia por derrumbar viejas fronteras, pero no su instinto para encontrar otras nuevas».

Bibliografía

Moore, Alan; Gibbons, Dave (1987). Watchmen. Nueva York: DC Comics. ISBN 0-930289-23-4.— (2009).

El arte de Watchmen. Barcelona: Norma Editorial. ISBN 978-84-9847-890-7.

Gibbons, Dave; Kidd, Chip (2009).Watching the Watchmen. Barcelona: Norma Editorial. ISBN 978-84-9847-882-2.

Marín, Rafael (2009).W de Watchmen. Palma de Mallorca: Editorial Dolmen. ISBN 978-84-92458-27-1.

http://blog.adlo.es/

Y, en conclusión, el puto google.

Enlaces de interés

Watchmen 1-12 (Cómics en PDF)[Leedlos por aquí si quereis, pero por favor, compradlos]

http://www.megaupload.com/es/?d=X6PGYMYM

Y hasta aquí llega este EXTENSÍSIMO monográfico de mano de vuestro amigo y vecino Maniac.

Anuncios

Acciones

Information

One response

12 07 2009
XO

Primer ARTICULO del blog, si, con mayusculas (Aplause). Que grande. Espero que con esto la gente se anime a leer el comic.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: