Yo sobreviví al Domingo

31 01 2010

Salgo de mi mundo onírico sin quererlo. Abro mis ojos a la realidad, los abro a medias , ya que mis parpados tienen dos toneladas de masa encima. Admiro la luz solar que temerosamente entra en la habitación en rayos lineales. Hace frio y me acurruco en posición fetal bajo las tres mantas que me abrazan. No tengo nada en lo que pensar, nada que temer, nada que odiar. Me rindo a las toneladas y cierro los ojos aun sin tener sueño. No escucho nada. Se de antemano que mis padres fueron al campo y que mi hermano esta en el ordenador. Empiezo a pensar en el día anterior, en que a las tres de la mañana mi padre me dejo caer la frase “creo que mañana hay campo para trabajar”, parece ser que su intención de creer quedo en eso, un intento.

Es también en estos momentos cuando pienso que Crono aun no se ha levantado, y que el tiempo, no pasa. Si Crono no se ha levantado, ¿Por qué me iba a levantar yo? De pronto escucho al pequeño canario del salón cantar, me imagino que tiene un sol radiante y esplendido dándole de lleno, alegrándose del calorcito. Una alegría que no tengo yo. Pero a causa de él dejo mis pensamientos de holgazán y me aventuro a levantarme, y como cualquier día, busco mi queridísima bata. Alzo la persiana, abro la ventana y dejo respirar a la cama. Abandono mi caverna de sueños y voy al salón donde saludo al canario que me mira con alegría, hace semanas que está con nosotros, le hemos salvado del aburrimiento y la enfermedad de casa de mi abuela y canta a todas horas, es bueno tenerlo.

Despierto al portátil, la televisión y el receptor de Ono. Me hago el desayuno, cereales trigo integral con un puñadito de chocky chock o algo así, quedan poco de ambos. Son las once de la mañana y, como de costumbre, no hay nadie en Messenger ¿Quién diablos estaría levantado un Domingo a las once de la mañana? me pregunto, pues yo. En la televisión comienza otro capítulo de “cómo conocí a vuestra madre“ que ya he visto varias veces. La programación es la misma, tres capítulos de ccavm, varios más de “padre de familia” y el resto de “los simpsons” hasta las seis de la tarde. No hay nada más que hacer. Hoy es Domingo. Y los domingos son aburridos. A veces pienso que mi “vagueza” y mi espíritu pasivo provienen indirectamente de que me llame como el mismo día mas aburrido de toda la semana, Domingo. Pero también me alegro porque Domingo, que en latín es “dominus”, viene a significar: “Señor o maestro de la casa”, y los que me conocen pueden decir que es cierto. En la antigüedad era el único día en el que podías estar en tu casa y descansar; en la época moderna, la actual, eso mismo se hace el viernes por la tarde y durante todo el sábado. El domingo es día de bajón. Entonces ¿Qué podemos hacer? Yo os lo diré: Nada.

Comienzas a pensar en tonterías, ver series o películas solo por ver, jugar sin muchas ganas. Pero esta entrada no habla exclusivamente del bajón de los Domingos en la vida de Domingo, voy a daros consejos especiales para hacer de este tipo de días, algo divertido.

Pero en lugar de eso no os diré nada y así me odiareis y tendréis algo de lo que hablar, me lo agradeceréis en un futuro. Por compensación de haberos leído esta cosa infumable os doy un random video.

http://www.collegehumor.com/video:1928613